Hidromiel

Posted in Folklore with tags , , on septiembre 10, 2008 by Vinterkald

Una entrada deliciosa…

HIDROMIEL

La HIDROMIEL, es una bebida alcohólica que se la reconoce como de la
más antigua consumida por el hombre. Pensemos en un poco de miel
abandonada a sí misma, la que se diluye en forma casual (una lluvia
por ej.), y que por efecto de las levaduras que están presentes en
ella (levaduras que traen las abejas junto con el polen) comienza el
fenómeno de la fermentación (transformación de los hidratos de
carbono (azúcares) de la miel en alcohol etílico y dióxido de
carbono. Como consecuencia de ella se forma una solución
hidroalcohólica, de sabor agradable y que a lo largo del tiempo se
la ha sabido apreciar en distintas partes de la tierra. Veamos lo
que dice la enciclopedia británica al respecto:

“…Las bebidas alcohólicas hechas a partir de miel fermentada, eran
comúnmente consumidas por los antiguos habitantes escandinavos, la
Europa teutónica, y Grecia en la Edad Media, particularmente en los
países del norte, donde la uva no prospera; la hidromiel de los
Griegos y Romanos era probablemente similar a la hidromiel bebida
por los Celtas y Anglosajones. Sin embargo la Romana Mulsum o Mulse
no era hidromiel sino que era vino de uva endulzado con miel. En la
literatura céltica y anglosajona tales como los escritos de
Taliesin, la hidromiel es la bebida de reyes.

Sin embargo, su consumo comenzó a decrecer frente a las cervezas
desde los primeros tiempos de la agricultura medieval y también por
los vinos importados desde Portugal a partir del Siglo XII.
Finalmente, cuando el azúcar proveniente de las Indias Occidentales
comienza a ser importada en cantidad (a partir del Siglo XVII) había
menos incentivos para la cría de abejas, y así la esencial miel
comenzó a escasear. De hecho la hidromiel pasó de ser la más común
bebida alcohólica de la Gran Bretaña a un brebaje consumido en
ciertos ámbitos y determinadas ocasiones.”

Nota simpática

La hidromiel es a menudo referida como el Néctar de los dioses, o
también la bebida del amor. El consumo de hidromiel ha sido
considerado responsable de la fertilidad de la pareja.

Veamos una explicación: Científicos han llevado a cabo experimentos
con animales y encontrado que se puede incrementar el porcentaje de
nacimientos masculinos por alteración del ph del cuerpo. Es conocido
que la alcalinidad o acidez del cuerpo femenino durante la
concepción puede influir sobre el sexo del nuevo ser. El nivel de
azúcar en sangre altera el ph.

Esto explicaría él porque de la antigua tradición de que la pareja
debía consumir hidromiel durante una lunación después de su boda y
de esa manera incrementar la probabilidad en el nacimiento de hijos
varones, responsables éstos de la defensa de los territorios en esas
épocas donde la guerra era cosa de hombres.

De aquí entonces la costumbre actual de la luna de miel.

De cualquier manera, si a pesar de consumir hidromiel durante toda
su luna de miel, concibe ud. una nena, no importa, vuelva a
intentarlo; porque en estas cosas como en muchas otras el proceso es
tan importante como el producto.

La hidromiel en el mundo

Griegos, Mayas, Africanos, Ingleses, Franceses, Judíos, Suecos,
Polacos, Húngaros, Alemanes, los “homebrewers” de hoy y también los
aborígenes australianos, todos durante las etapas felices de sus
vidas han disfrutado de la hidromiel.

Como se dice Hidromiel en:

Español: Hidromiel o Aguamiel
Portugués: Hidromel
Francés: Hydromel
Italiano: Idromele
Inglés: Mead
Búlgaro y Ucraniano: Med
Galés: Meddeglyn o Myddyglyn
Alemán: Mede
Rep. Checa y Eslovaquia: Medovina
Ruso: Medovukha
Lituano: Medus
Polaco: miòd
Danés y Noruego: Mjod
Sueco: Mjod
En Estonia: Modu
Árabe: Nabidh
Finlandés: Sima
Etíope: Tej
Griego: Ydromeli

Salud a todos!!!

Tipos de Hidromiel

Se reconocen tres categorías de hidromiel y cada una tiene sub-
categorías. La importancia de estas divisiones es que ellas ayudan a
entender la enorme variedad de sabores que la hidromiel puede
asumir. Un cierto sector, muy específico por cierto utiliza
diferentes tipos de hidromieles para diferentes momentos. Las
categorías son:

TRADICIONAL: Agua, miel y levaduras. Para muchos similar al vino
Riesling o Chardonay pero con un sabor propio único.

MELOMEL: Hidromiel saborizada con frutas tales como Manzana (Cyser),
Uva (Pyment) o con cereales tales como cebada malteada y lúpulo
(Braggot o Bracket).

METHELGLIN e HIPPOCRAS: Hidromieles especiadas que han sido
originalmente creadas para cubrir el sabor indeseable que se generan
a causa de las probables contaminaciones que debe haber sufrido la
hidromiel durante el curso de su elaboración. Esta categoría incluye
sabores tales como Lavanda, Vainilla, Jazmín, etc.

De hecho, en opinión de quien escribe, lo fascinante de este
producto reside en la elaboración de hidromiel tradicional buscando
diferentes bouquet en función de ir modificando el tipo de miel
utilizada, es decir de diferentes orígenes florales. Totalmente
análogo con lo que sucede con los vinos de uva: diferentes
variedades, diferentes características organolépticas.

Teóricamente, existen tantas variedades de miel sobre la tierra como
tipos de néctar que producen las flores. Cada variedad tiene su
característica distintiva de sabor y aroma que constituye su
esencia. En resumen, lo fascinante es capturar esa esencia y
trasladarla a la bebida.

A trabajar se ha dicho

La elaboración de hidromiel comprende tres etapas básicas:

La primera es preparar el MOSTO de tal manera que las levaduras
encuentren un medio apropiado para su vida.

La segunda es lograr que estas levaduras realicen la transformación
de los azúcares de la miel en alcohol etílico y CO2. Fenómeno este,
muy complejo por cierto, que se conoce como fermentación.

La tercera es que lo obtenido de esa fermentación se transforme en
un producto sano, agradable, y de conservable en el tiempo. Luego de
esta tercera etapa, y a la elección del productor, una segunda
fermentación en botella para otorgarle la tan mágica burbuja.

Receta básica
Como para preparar 20 L de hidromiel SECA (sin restos de azúcares
fermentables) de 12º de alcohol etílico.

Todos los elementos que estarán en contacto con el producto deben
estar perfectamente limpio.
Ingredientes
Una damajuana de vidrio de 20 L.
Una olla de acero inoxidable.
Un cucharón.
1 Colador
1 recipiente con la escala de medir volúmenes (un balde plástico va
a servir)
Miel : 6 Kg (aprox. 4 L) de la mejor
Agua: 16 L (potable claro, hervida y después enfriada)
Ácido Tartárico: 30 g
Fosfato Diamónico: 20 g
Bentonita: 20 g
Levaduras: Levaduras Secas Activas (L.S.A.) de uso enológico.

Elaboración

Mezclamos el 6 Kg de miel con 6 litros de agua, y mezclamos
perfectamente. Asegurarse que no hay restos de abejas en la miel. Si
las hay las retiramos con cuidado con el colador. Comenzamos a dar
calor hasta que esta mezcla hierva, y así la mantenemos por 15
minutos (sin dejar de remover), y retiramos con el colador la espuma
que se forma (son proteínas desnaturalizadas que adoptan el aspecto
de merengue).

Pasados los 15′, agregamos el resto del agua para enfriar la mezcla
lo más rápido posible a una temperatura cercana a los 20 ºC. A esa
temperatura debemos agregar el ácido tartárico disuelto en un poco
de agua, el fosfato diamónico (ídem) y las levaduras.

Precaución

Seguir las instrucciones del fabricante de las levaduras para
proceder a su rehidratación. Esta operación debe ser hecha sí o sí
correctamente.

Se la puede dejar en la misma olla bien tapada con un lienzo en un
lugar lo más fresco posible durante 4 días (Temperatura no superior
a los 24º C, siendo la ideal 18 / 20ºC). Al comienzo la fermentación
es tan tumultuosa que el CO2 arrastra el aire y no hay problemas de
formación de vinagre por contacto con el aire.

Pasados los 4 días, el mosto en fermentación le debemos pasar a la
damajuana de vidrio bien llenita y ponemos un taponcito de algodón,
para permitir la salida del gas de la fermentación. Lo mantenemos
allí hasta que no se vean mas burbujitas que suben.

Para tener una hidromiel bien cristalina, la debemos clarificar, y
para ello se utiliza la bentonita. Primero la debemos hidratar,
colocando los 20 g en 200 cc de agua espolvoreándola finamente sobre
la superficie sin agitar el agua. Así la dejamos tranquila por 24 h.
Pasado ese tiempo, mezclamos la bentonita con la hidromiel (puede
ser en el balde) que sean 30 minutos de contacto de la bentonita con
la bebida agitando no muy fuerte. Después lo volvemos a poner en la
damajuana con bentonita y todo y lo dejamos en reposo por 48 h. Van
a ver como la bentonita se va al fondo dejando bien cristalina la
bebida. Pasadas las 48 h., trasvasamos con una manguerita el líquido
de un recipiente a otro con cuidado de no arrastrar el fondo.

Tenemos así lista para consumir la hidromiel, colocarla en botellas
bien tapadas y se puede comenzar a consumir, siempre con amigos o
bien acompañado.

Consumir siempre en su justa medida, nunca abusar del consumo de
alcohol

Hidromiel espumante

Si se quiere hacer una hidromiel con burbujas, a la hidromiel lista
le agrega 8g de Sacarosa (azúcar de caña bien blanca) por cada litro
y colóquela en una botella como las de cerveza, con una tapa tipo
corona. Al cabo de algunos días, según la temperatura va a tener el
espumante.

Precaución
Observe al pesar la cantidad de azúcar porque si se excede la
presión interior puede provocar la rotura de la botella con el
consecuente riesgo de accidente.

Blot en Honor a Sol (Sunna / Suna)

Posted in Odinismo/Asatrú, Vikingo with tags , , , on septiembre 10, 2008 by Vinterkald

Para Sunnablót

—————

Este ritual está dedicado a Sol, Diosa del Sol, y debería ser
llevado acabo de manera ideal la mañana del Solsticio de Verano. Si
es posible, las personas se deben reunir cuando todavía está oscuro,
o aún mejor, permanecer despiertos luego de una noche de vigilia.
Otro momento bueno para practicarlo sería la tarde del día del
Solsticio, pero nunca de noche.

En cualquier momento del ritual, las partes designadas como Gothi y
Gythia deberán ser compartidas con los demás asatrúars. Las partes
no son necesariamente hombre o mujer (Gothi: hombre, Gythia: mujer),
sino que se utiliza esta terminología por conveniencia.

Preparación

Un altar debe ser levantado en el centro y los asatrúar deben formar
un círculo en torno a él, dejando espacio suficiente en el centro
para la llevar a cabo la acción. Para este ritual se necesitará
alguna clase de aguamiel o cerveza, un cuerno o cáliz, un bowl de
ofrenda (Bowli), un Martillo de Consagración, y alguna clase de
rueda que representará la rueda giratoria del ciclo anual de
estaciones. La rueda debe ser ubicada en la tierra cerca del altar
con velas a su alrededor (las velas apagadas).

Consagración del Espacio

El Gothi va al centro de los asatrúars y forma la postura de
invocación, ambos brazos levantados en un ángulo de 45º.

Gothi: Nos reunimos aquí para honrar a nuestra Sagrada Diosa Sol,
que en esta mañana de Solsticio, alcanza su máximo poder. Salve Sol!

Todos: Salve Sol!

La Gythia toma el Martillo y camina a cada uno de los cuatro
costados y consagra el espacio.

Gythia: Martillo, santifica y mantiene este sagrado espacio, que
será un lugar adecuado para rendir culto a nuestra Sagrada Diosa Sol!

La Gythia retorna el Martillo al altar y lo enfrenta.

Gythia: Consagro y bendigo este altar para el culto a nuestra
Sagrada Diosa Sol! En esta mañana de Solsticio, que el poder de los
Dioses sea traído a este sagrado lugar. Que el tibio calor de Sunna
golpee nuestros corazones u mantenga a nuestros espíritus.

Gothi: Nuestra Sagrada Diosa nos observa y aguarda el Blot en su
honor. Salve Sol!

Todos: Salve Sol!

(En este punto sería apropiado recitar o leer algún texto en honor a
Sol.)

Invocación

Gythia: Nuestra Diosa Sol es la luz de la sabiduría, el calor del
amor, y el fuego de nuestra pasión. Pasemos un momento en silencio
contemplando aquellas cosas que ella nos trae.

Dejemos unos momentos en silencio para plegarias y meditación.

Gothi: Sagrada Sol, Diosa del Sol. Luz de los cielos. Siempre libre.
Nos reunimos para agradecerte y darte la bienvenida y te ofrecemos
nuestros regalos este día. Te ofrecemos nuestras plegarias y nuestro
amor, nuestra devoción y fuerza, nuestra camaradería y nuestro honor

Todos enfrentan al Sol y toman la postura de invocación.

Todos: Salve Sol, la luz de Har nuevamente levantada. Aquella cuya
sagrada luz brilló sobre nuestros ancestros y aquella cuya sagrada
luz brillará por sobre nuestros hijos. Te damos la bienvenida. Llena
nuestros corazones en esta mañana de Solsticio con tus cálidos rayos
y que tus fuegos ardan en nuestros corazones a través del año. Salve
Sol!

Unos momentos en silencio son apropiados para este momento.

Blot

Gothi: Ahora es tiempo para ofrendar sacrificio a nuestro sagrado
día.

La Gythia toma el cuerno y el Gothi lo llena con aguamiel o cerveza.
La Gythia eleva el cuerno por sobre su cabeza, en dirección al Sol.

Gythia: Aquí está tu sacrificio, la esencia de nuestro amor y
espíritu. Te lo ofrendamos como símbolo de nuestra camaradería y
nuestro amor. A medida que tomes de él, que tu poder llene este
sagrado recipiente y alimente nuestros corazones.

La Gythia bebe del cuerno y luego lo pasa a los asatrúar, cada uno
tomando un trago, retornando el cuerno a la Gythia.

Gythia: Salve Sol!

La Gythia vierte los restos que quedaron el en cuerno en el bowl de
ofrendas. La Gythia y el Gothi toman el bowl y una rama verde y
caminan alrededor de los asatrúars, salpicando el aguamiel o cerveza
a las cuatro esquinas y a los presentes. Finalmente, retornan al
centro y salpican a la rueda.

Gothi: Gloria a la sagrada Rueda Solar!. Hoy es el día más largo del
año y el Sol se encuentra triunfante, pero todo cambia y la rueda
gira.

La Gythia encienda las velas en la rueda y los asatrúars toman las
velas, paran la rueda y la hacen rodar por el terreno. Un canto es
apropiado para este momento. “El Sol arde, la rueda gira”, por
ejemplo. Una vez que la procesión ha concluido (esto se decide por
los sentimientos subjetivos de las personas en esos momentos, y no
debe ni puede ser planeado de antemano), la rueda debe ser devuelta
al altar.

El Gothi y la Gythia asumen la posición de invocación.

Gothi: Sagrada Diosa Sol, el Sol del Verano ahora es fuerte.
Agradecemos tus bendiciones y el calor de tu luz. Que reines por
siempre.

Todos: Salve Sol! Salve Sol! Salve Sol!

Libación

El Gothi toma y alza el bowl.

Gothi: Ahora, nuestro rito ha concluido y la ofrenda ha sido hecha.
La rueda gira. A Sunna, a los Dioses, a las Diosas, y a la Tierra,
madre de todos nosotros, ofrendamos este aguamiel sagrado. De los
Dioses, de la Tierra, a nosotros. De nosotros, a la Tierra y a los
Dioses. Salve!

El Gothi vierte el contenido del bowl en la tierra, si es posible en
el centro de la rueda. Si este ritual se realiza en un lugar
cerrado, la libación debe realizarse fuera luego del mismo. La
acción física de verter la libación es un importante signo para los
Dioses y los hombres de que el ritual ha concluido.

Hemos vuelto!

Posted in Blog with tags on septiembre 10, 2008 by Vinterkald

Por fin otra entrada después de una larga ausencia, sepan disculparnos. Ya estamos retomando el antiguo camino y seguiremos brindando nuestras letras a aquellos que las aprecian. Gracias por todas sus visitas y por tomarse el tiempo de recorrer nuestro blog. Para los interesados: Pronto subiremos un compendio de manuales y resumenes de “Mitología Nórdica y Germana”, “La Religión de los Eslavos”, “Estudio de Runas”, “Magía Rúnica” y otros más que iremos editando con el tiempo. La razón por la que publicamos estos escritos es que nos permiten ofrecerles en una sola entrada lo que nos costaría muchas más, aparte pueden descargarse toda la información sin tener que estar recopilandola desde diferentes entradas.

Hasta aquí llegamos por ahora. Este día hay doble posteo para recuperar un poco el tiempo perdido.

Saludos

Las Nornas y las Valkirias

Posted in Folklore, Vikingo with tags , , , on agosto 19, 2008 by Vinterkald

Las Nornas, Señoras del Destino.

Las Nornas

Las diosas nórdicas del Destino, a las que se conocía como Nornas,
no eran de ninguna manera dependientes de los dioses, quienes no podían ni cuestionar
ni influir en sus decretos bajo ningún concepto. Eran tres hermanas, probablemente
descendientes del
gigante Norvi, de quien emergió Nott (noche). Tan pronto como
concluyó la Edad de
Oro, y el pecado comenzó a recorrer incluso las moradas celestiales
de Asgard, las
Nornas hicieron su aparición bajo el gran fresno Yggdrasil y
establecieron su residencia
cerca del manantial Urdar. Según algunos mitólogos, su misión era la
de advertir a los
dioses de males futuros, pedirles que hicieran buen uso del presente
y enseñarles sanas
lecciones del pasado.
Estas tres hermanas, cuyos nombres eran Urd, Verdandi y Skuld, eran
las
personificaciones del pasado, el presente y el futuro
respectivamente. Su labor principal
era la de tejer el telar del Destino, regar diariamente el árbol
sagrado con agua del
manantial Urdar y poner tierra fresca alrededor de sus raíces, para
que permaneciera
fresco y verde por siempre.
Otros mitólogos, afirmaron posteriormente que las Nornas velaban por
las manzanas de
oro que colgaban de las ramas del árbol de la vida, la experiencia y
el conocimiento,
permitiéndole sólo a Idun que recogiera la fruta, que era con la que
los dioses renovaban
su juventud.
Las Nornas también alimentaban y cuidaban de los dos cisnes que
vivían en las
cristalinas aguas del manantial Urdar y de este par se supone que
descienden todos los
cisnes de la Tierra. Se dice que a veces las Nornas se vestían con
plumas de cisne para
visitar la Tierra, o surcaban como sirenas por las costas de
diversos lagos y ríos,
apareciendo ante los mortales, de cuando en cuando, para pronosticar
el futuro o darles
sabios consejos.

El Telar de las Nornas.

Las Nornas tejían a veces telares tan extensos que mientras una de
las tejedoras se
encontraba en la cima de una montaña en el extremo occidental, otra
se encontraba en el
extremo oriental. Las hebras de su trama parecían cuerdas y eran de
diversos colores,
según la naturaleza de los acontecimientos que iban a ocurrir, y una
hebra negra,
extendiéndose de Norte a Sur, era considerada invariablemente como
un presagio de
muerte. Mientras las hermanas viajaban de acá para allá, entonaban
una canción
solemne. Aparentemente no tejían según su propio deseo, sino
ciegamente, como si
ejecutaran de mala gana los deseos de Orlog, la ley eterna del
universo, una antigua y
poderosa fuerza, que al parecer no tenía ni principio ni fin.
Dos de las Nornas, Urd y Verdandi, eran consideradas como entidades
muy benéficas,
pero la tercera, se dice, deshacía inexorablemente su trabajo y, a
menudo, cuando estaba
casi concluido, lo reducía furiosamente a jirones, esparciendo los
restos al viento.
Como personificaciones del tiempo, las Nornas eran representadas
como hermanas de
diferentes edades y características. Urd (Wurd, rara) tenía un
aspecto muy viejo y
decrépito, continuamente mirando hacia atrás, como si estuviera
absorta contemplando
sucesos y gentes pasados. Verdandi, la segunda hermana, era joven,
atractiva y audaz,
mirando al frente, mientras que Skuld, la del futuro, era
representada generalmente con
un espeso velo y la cabeza girada en la dirección opuesta a la que
Urd estaba mirando y
sosteniendo un libro o pergamino que aún no había sido abierto o
desenrollado.
Los dioses visitaban diariamente a las Nornas, con las que les
encantaba consultar, e
incluso el mismo Odín bajaba frecuentemente hasta el manantial Urdar
para solicitar su
ayuda, ya que ellas respondían por lo general a sus preguntas,
manteniendo silencio sólo
acerca de su propio destino y el de los demás dioses.

La Historia de Nornagesta.

Las tres hermanas visitaron Dinamarca en una ocasión y entraron en
la morada de un
noble cuando su primer hijo vino al mundo. Introduciéndose en la
habitación en la que
se encontraba la madre, la primera Norna prometió que el niño sería
bien parecido y
valiente y la segunda que sería próspero y un gran escaldo,
predicciones que llenaron de
alegría los corazones de los padres. Mientras tanto, las noticias de
lo que estaba
sucediendo se habían expandido y los vecinos entraron en la
habitación en tales
cantidades que la tercera Norna fue empujada groseramente fuera de
su asiento.
Furiosa ante esta afrenta, Skuld se alzó altanera y declaró que los
dones concedidos por
sus hermanas serían inútiles, ya que ella decretaba que el niño
viviría sólo tanto tiempo
como el cirio que ardía al lado de la cama tardara en consumirse.
Estas palabras llenaron
de terror el corazón de la madre y estrechó estremeciéndose al bebé
contra su pecho,
pues el cirio ya casi se había consumido y su extinción estaba
cercana. La Norna mayor,
sin embargo, no tenía la intención de ver cómo sus predicciones se
convertían en nada,
pero, ya que ella no podía obligar a su hermana a retractarse de sus
palabras, asió
rápidamente el cirio, apagó la llama y le entregó el pedazo humeante
a la madre del
niño, pidiéndole que lo guardara cuidadosamente y que nunca volviera
a encenderlo
hasta que su hijo estuviera ya hastiado de la vida.
Al niño se le dio el nombre de Nornagesta, en honor a las Nornas y
creció siendo tan
hermoso, valiente y talentoso como cualquier madre pudiese desear.
Cuando fue lo
suficientemente mayor como para comprender la solemnidad de sus
obligaciones, su
madre le contó la historia de la visita de las Nornas el día de su
nacimiento y colocó en
su mano el fragmento de vela que quedaba, el cual guardó durante
muchos años, dentro
del armazón de su arpa para más seguridad. Cuando sus padres
fallecieron, Nornagesta
deambuló de un lugar a otro, tomando parte y destacando en todas las
batallas, cantando
sus hazañas heroicas dondequiera que fuese. Ya que era de
temperamento entusiasta y
poético, no se cansó pronto de la vida, y mientras otros héroes se
hacían viejos y
decrépitos, él permanecía joven de corazón y vigoroso de cuerpo. Por
tanto, presenció
las emocionantes gestas de las épocas heroicas, fue un preciado
compañero de los
antiguos guerreros y, tras vivir durante trescientos años, vio que
la creencia en los
antiguos dioses paganos pasaba a ser sustituida por las enseñanzas
de los misioneros
cristianos. Nornagesta llegó finalmente hasta la corte del rey Olav
Tryggvesson, el cual,
siguiendo su costumbre, le convirtió casi a la fuerza y le convenció
para que fuera
bautizado. Entonces, deseoso de convencer a su gente de que los
tiempos de las
supersticiones habían pasado, el rey obligó al anciano escaldo a
extraer y encender el
cirio que había guardado con tanto cuidado durante más de tres
siglos.
A pesar de su reciente conversión, Nornagesta observó inquieto la
llama mientras
parpadeaba y, cuando finalmente se apagó, cayó al suelo sin vida,
demostrando así que,
a pesar del bautismo recién recibido, él aún creyó en las
predicciones de las Nornas.
En la Edad Media, e incluso más tarde, las Nornas figuran en muchas
historias y mitos,
apareciendo como hadas o brujas,, como por ejemplo, en la historia
de “La Bella
Durmiente” y la tragedia de Shakespeare, “Macbeth”.

Las Vala.

A veces, las Nornas llevaban el nombre de Vala, o profetisas, ya que
tenían el poder de
la adivinación, un poder que se contemplaba con gran veneración en
las razas nórdicas,
que creían que estaba restringido al sexo femenino. Las predicciones
de las Vala nunca
eran cuestionadas y se dice que el general romano Druso se
aterrorizó tanto ante la
aparición de Veleda, una de las profetisas, la cual le advirtió que
cruzara el Elba, que
terminó ordenando la retirada. Ella presagió su muerte cercana, la
cual sucedió
efectivamente poco después con una caída de su caballo.
Estas profetisas, a las que también se conocía como Idises, Dises o
Hagedises, oficiaban
en los santuarios forestales y en arboledas sagradas, y siempre
acompañaban a los
ejércitos invasores. Encabezando o mezcladas entre el ejército,
conducían
vehementemente a los guerreros a la victoria y cuando la batalla
había concluido, a
menudo cortaban el águila sangrienta en los cuerpos de los
prisioneros. La sangre se
recogía en grandes baldes, en los que las Dises sumergían sus brazos
desnudos hasta los
hombros, antes de unirse a la frenética danza con la que concluía la
ceremonia.
No era de extrañar que estas mujeres fueran muy temidas. Se ofrecían
sacrificios para
que ellas fueran propicias y sólo fue en tiempos posteriores cuando
fueron degradadas al
rango de brujas y enviadas a unirse con las multitudes de demonios
en Brocken
(Alemania), o Blocksberg o Valpurgisnacht (noche de valpurgis).
Además de las Nornas o Dises, que también eran consideradas deidades
protectoras, los
nórdicos adjudicaban a cada ser humano un espíritu guardián llamado
Fylgie, el cual le
atendía de por vida, o bien con forma humana o animal y permanecía
invisible a no ser
en el momento de la muerte, excepto para los pocos iniciados.

·Las Valkirias.

Las asistentes especiales de Odín, las valkirias o mujeres
guerreras, eran o bien sus
hijas, como es el caso de Brunnhild (Brunhilde o Brunilda), o
descendientes de reyes
mortales, mujeres que tenían el privilegio de permanecer inmortales
e invulnerables
mientras obedecieran implícitamente a los dioses y permanecieran
vírgenes. Ellas y sus
caballos eran las personificaciones de las nubes, y sus relucientes
armas las de los
relámpagos. Los antiguos imaginaban que descendían en picado a la
orden de Valfather,
para escoger entre los caídos en batalla a los héroes dignos de
disfrutar de los placeres
del Valhalla y lo suficientemente valientes como para prestar ayuda
a los dioses cuando
la Gran Batalla tuviera lugar.
Estas doncellas eran representadas como jóvenes y bellas, con brazos
resplandecientemente blancos y cabellos dorados y sueltos. Vestían
cascos de plata o de
oro y corseletes rojos como la sangre y, portando lanzas y escudos
resplandecientes,
cargaban audazmente a través del fragor de la batalla sobre sus
briosos corceles blancos.
Estos caballos galopaban a través de los dominios del aire y sobre
el palpitante Bifröst,
llevando no sólo a sus hermosas jinetes, sino también a los héroes
caídos que, tras haber
recibido el beso de la muerte de las valkirias, eran transportados
inmediatamente al
Valhalla.
Ya que los corceles de las valkirias eran las personificaciones de
las nubes, era natural
pensar que el blanco hielo y el rocía caían sobre la tierra desde
sus brillantes crines
mientras surcaban el aire velozmente de acá para allá.
Consiguientemente, eran muy
venerados y respetados, ya que la gente atribuía su influencia
benéfica a gran parte de la
fertilidad de la tierra, la armonía de los valles y las montañas, el
esplendor de los pinos
y el sustento de las praderas.
La misión de las valkirias no sólo se limitaba a los campos de
batalla sobre la tierra,
pues a menudo también cabalgaban sobre el mar, asiendo a los
vikingos muertos en los
buques de guerra que se hundían. A veces esperaban en la costa y les
atraían hasta allí,
una advertencia infalible de que la batalla que se aproximaba sería
su última lucha, la
cual era recibida con gozo por todo héroe nórdico.

Su Número y Obligaciones.

El número de las valkirias difiere mucho según los diferentes
mitólogos, fluctuando de
tres hasta dieciséis, aunque la mayoría de las autoridades en la
materia, sin embargo,
citan sólo a nueve. Las valkirias eran consideradas como divinidades
del aire. También
se las llamaba doncellas de los deseos. Se decía que Freya y Skuld
las encabezaban a
menudo hacia la batalla.

Vio a las valkirias, de lejos venidas,
dispuestas a entrarle al pueblo de godos(héroes guerreros)
Skuld con su escudo, la segunda Skogul,
Gunn, Hild, Gondul y Geirskogul.
Ya dichas están las doncellas de Herian(Odín)
dispuestas a entrarle, valkirias, al mundo.
Völuspa (La Visión de la Adivina).

Las valkirias, como hemos visto, tenían importantes obligaciones en
Valhalla, cuando,
dejando sus armas ensangrentadas a un lado, vertían hidromiel
celestial para los
Einheriar. Esta bebida deleitaba las almas de los recién llegados y
recibían a las bellas
damas guerreras tan cálidamente como cuando las habían visto por
primera vez en el
campo de batalla y se habían dado cuenta de que habían venido para
transportarles a
donde de buena gana irían.

Wayland y las Valkirias.

Se suponía que las valkirias realizaban vuelos frecuentes a la
tierra con plumajes de
cisne, que ellas se quitaban al llegar a un río apartado, para poder
disfrutar de un baño.
Cualquier mortal que las sorprendiera de este modo y obtuviera su
plumaje, podía evitar
que abandonaran la Tierra e incluso podía obligar a estas orgullosas
guerreras a casarse
con ellos si ése era su deseo.
Se dice que tres valkirias, Olrun, Alvit y Svanhvit, estaban jugando
en una ocasión en
las aguas, cuando los tres hermanos Egil, Slagfinn y Völund o
Wayland el herrero, se
aparecieron de repente ante ellas y, cogiendo sus plumajes de cisne,
los jóvenes las
obligaron a permanecer en la Tierra y a convertirse en sus esposas
durante nueve años,
pero al finalizar ese período, recuperando sus plumajes, o
rompiéndose el hechizo de
alguna otra manera, lograron escapar.
Los hermanos sintieron profundamente la pérdida de sus esposas y dos
de ellos, Egil y
Slagfinn, tras ponerse su calzado de nieve, se fueron en busca de
sus amadas,
desapareciendo en las frías y nebulosas regiones del Norte. El
tercer hermano, Völund,
sin embargo, permaneció en casa, sabiendo que cualquier búsqueda
sería inútil y
encontró consuelo contemplando un anillo que Alvit le había
entregado como prueba de
su amor y guardó constantemente la esperanza de que algún día
regresara. Ya que era un
herrero muy hábil y podía fabricar los más delicados ornamentos de
plata y oro, al igual
que armas mágicas que ningún golpe podía partir, empleó su tiempo
libre en fabricar
setecientos anillos exactos al que su mujer le había regalado. Una
vez terminados, los
ató uno con otro. Pero una noche, tras regresar de la caza, encontró
que alguien se había
llevado uno de los anillos, dejando los otros intactos y sus
esperanzas se vieron
renovadas, ya que se dijo a sí mismo que su esposa había estado allí
y pronto regresaría
para quedarse.
La misma noche, sin embargo, fue sorprendido mientras dormía y atado
y hecho
prisionero de Nidud, rey de Suecia, que se hizo con su espada, una
selecta arma con
poderes mágicos que guardaba para uso propio y con el anillo de amor
hecho de puro
oro del Rin, que posteriormente le dio a su única hija, Bodvild.
Mientas, el infeliz
Völund fue conducido cautivo hasta una isla cercana donde, tras ser
desjarreteado para
que no pudiese escapar, el rey le puso a forjar armas y ornamentos
continuamente para
su uso. También le exigió construir un intrincado laberinto, e
incluso hoy en día, en
Islandia, los laberintos se conocen como “casas de Völund”.
La rabia y la desesperación de Völund crecía con cada nuevo insulto
que le profería
Nidud y empleaba noche y día para pensar en un modo de vengarse.
Tampoco se olvidó
de planear su escapatoria y durante los descansos entre trabajo y
trabajo fabricó un par
de alas similares a aquellas que su esposa había utilizado para
escapar como valkiria,
que él pretendía ponerse tan pronto como su venganza hubiese sido
realizada. Un día el
rey fue a visitar a su prisionero y le trajo la espada que le había
robado para que la
reparara. Sin embargo, Völund la sustituyó astutamente por otra arma
tan exactamente
igual a la espada mágica como para engañar al rey cuando viniese a
reclamarla. Unos
pocos días más tarde, Völund atrajo a los hijos del rey a su
herrería y los mató, tras lo
cual fabricó ingeniosamente vasos de beber a partir de sus cráneos y
joyas a partir de
sus ojos y dientes, entregándoselos a sus padres y hermana.
La familia real no sospechó de dónde procedían, por lo que estos
regales fueron
aceptados con gozo. Mientras que los pobres jóvenes, se cree que
fueron arrastrados al
mar y ahogados.
Algún tiempo después, Bodvild, deseando tener su anillo arreglado,
también visitó la
cabaña del herrero, donde, mientras esperaba, bebió confiadamente de
una droga mágica
que la sumió en el sueño y la dejó a merced de Völund. Habiendo
concluido su último
acto de venganza, Völund se puso inmediatamente las alas que había
estado preparando
para este día y, cogiendo su espada y su anillo, alzó lentamente el
vuelo. Dirigiéndose
hacia el palacio, se posó fuera de alcance y le relató sus crímenes
a Nidud. El rey, fuera
de sí de rabia, llamó a Egil, hermano de Völund, que también había
caído en su poder y
le ordenó que utilizara sus maravillosas dotes de arquero para
abatir al insolente pájaro.
Obedeciendo una señal de Völund, Egil apuntó hacia una protuberancia
bajo su ala,
donde se ocultaba una vejiga llena de sangre de los jóvenes
príncipes y el herrero
escapó volando triunfante e ileso, declarando que Odín le entregaría
su espada a
Sigmund, una predicción que se vio debidamente cumplida.
Völund se dirigió entonces a Alfheim, donde, si la leyenda está en
lo cierto, encontró a
su amada esposa, siendo por siempre feliz junto a ella hasta el
ocaso de los dioses.
Pero incluso en Alfheim este diestro herrero siguió ejerciendo su
oficio, y varias
armaduras impenetrables, que se dice que él fabricó, son descritas
en poemas heroicos
posteriores. Además de Balmung y Joyeuse, las célebres espadas de
Sigmund y
Carlomagno, se dice que también forjó a Miming para su hijo Heime y
muchas otras
espadas famosas.

Brunnhild.

La historia de Brunnhild se encuentra de muchas formas. Algunas
versiones describen a
la heroína como la hija de un rey al que Odín retuvo para que le
sirviera en su grupo de
valkirias, otras como la líder de las valkirias e hija del mismo
Odín. En la historia de
Richard Wagner, “El Anillo de los Nibelungos”, el gran músico
presenta una
concepción particularmente atractiva, aunque no obstante más
moderna, de la jefa de las
valkirias y su desobediencia cuando Odín le ordenó que trajera al
joven Sigmund al lado
de su amada Sieglinde, para llevarle hasta el Palacio de los
Benditos.

Vox Noctis – Tierra de Expresiones Oscuras

Posted in Blog, Off Topic with tags , on agosto 17, 2008 by Vinterkald

Esta es una entrada off topic, aquí aprovecho para presentarles la nueva cara de Lejana Estigia: Vox Noctis

Esta es una comunidad gothic under dedicada al estudio de las expresiones que tienden a brotar del lado más oscuro de la vida.

He aquí mi espacio en esta comunidad:

Vinterkald’s Space

Enjoy!

El Saqueo de Roma según Jordanes

Posted in Cultura Clásica, Historia with tags , , on agosto 16, 2008 by Vinterkald

Godo (significa hijo de Dios) viene del término GAUTI que es la
tribu que asimiló a las varias hordas que llegaron desde la isla
sueca de Gotland (principal ciudad Visby). Desde la actual Gotaland,
junto al lago Vetter, migraron en el 50 a.C. pasando a la isla de
Gotland (Gotlandia significa pais de los godos) y de allí a la zona
del Vístula. Godo es en definitiva un pueblo germánico de la
frontera del Danubio constituido en parte por hordas llegadas desde
la actual Suecia

Los visigodos (“Godos del Oeste” — alemán Westgoten o Visigoten—, en
comparación con los ostrogodo —alemán Ostgoten; compara el
paralelismo del nombre de Austria en alemán que es Österreich
o “reino del este”— o “Godos del Este”) fueron un pueblo germánico
que penetró en el Imperio Romanotardío. Los visigodos fueron la rama
occidental de los pueblos godos.

Alarico en Roma

SAQUEO DE ROMA SEGÚN JORDANES

Después que Teodosio, que amaba la paz y a la nación de los godos,
hubo muerto, sus hijos, por su vida fastuosa, arruinaron el uno y
otro imperio, y dejaron de pagar a sus auxiliares, es decir, a los
godos, los acostumbrados subsidios. Estos experimentaron rápidamente
hacia aquellos príncipes un disgusto que no hizo más que
acrecentarse; y, temiendo que su valor se perdiese en una paz tan
larga, eligieron por rey a Alarico. El era de la familia de los
Baltos, raza heroica, la segunda en nobleza después de los Amalos. Y
aquel nombre de Balto, que quiere decir “bravo”, le había sido dado
desde hacía largo tiempo por los suyos, a causa de su valentía e
intrepidez. Tan pronto como fue hecho rey, en consejo con los suyos,
Alarico los convenció de ir a conquistar reinos y no permanecer
ociosos bajo la dominación extranjera. Y, a la cabeza del ejército,
bajo el consulado de Estilicón y Aureliano, atravesó las dos
Panonias, dejando Firmium a su derecha, y entró en Italia, entonces
casi vacía de defensores. No encontrando ningún obstáculo, acampó
cerca del puente Condinianus, a tres millas de la ciudad regia de
Ravenna. Esta ciudad, entre las marismas, el mar y el Po, no es
accesible sino por un solo costado. Fue antaño habitada, según una
antigua tradición, por los Enetas, nombre que significa “digno de
elogio”. Situada en el seno del Imperio Romano, en la costa del mar
Jónico, está rodeada y como sumergida por las aguas. Tiene al
oriente el mar; y si, partiendo de Corcire y de Grecia, y tomando a
la derecha, se atraviesa directamente este mar, se pasa primero
delante del Epiro, enseguida delante de Dalmacia, Liburnia, Istria y
se ve florecer de su remo Venecia. Al Occidente está defendida por
pantanos, a través de los cuales se ha dejado un estrecho pasaje
como una especie de puerta. Está rodeada, al norte, por un brazo del
Po llamado canal de Ascon y, en fin, hacia el mediodía, por el Po
mismo, que se designa ahora con el nombre de Eridan, y que lleva,
sin rival, el nombre de rey de los ríos. Augusto rebajó su lecho y
lo hizo muy profundo; lleva a la ciudad la séptima parte de sus
aguas, y su desembocadura forma un puerto excelente, donde antaño,
según Dion, se podía estacionar, con toda comodidad, una flota de
doscientos cincuenta veleros. Hoy día, como dice Fabius, en el
antiguo lugar del puerto, se ven vastos jardines llenos de árboles,
de donde ya no penden velas sino frutos. La ciudad tiene tres
nombres que la glorifican, según los tres barrios en que se divide y
de los cuales se han tomado los nombres: el primero es Ravenna, el
último es Classis, y el del medio es Cesárea, entre Ravenna y el
mar. Construido sobre un terreno arenoso este último barrio es de un
acceso dulce y fácil, y cómodamente situado para los transportes.
Así, pues, cuando el ejército de los visigodos llegó a esta ciudad,
envió una delegación al emperador Honorio, que se encontraba
encerrado allí, para decirle que, o permitía a los godos habitar
pacíficamente en Italia, y entonces vivir con los romanos en paz, de
tal suerte que las dos naciones no parecieran más que una, o se
preparaba para la guerra, y que el más fuerte venciera al otro,
estableciéndose la paz tras la victoria. Aquellas dos proposiciones
horrorizaron a Honorio que, tomando el consejo del Senado, deliberó
sobre los medios para hacer salir a los godos de Italia. Se
determinó al final hacerles una donación, confirmada por un
rescripto imperial, de la Galia e Hispania, provincias alejadas que
por aquel entonces había casi perdido, y que asolaba Genserico, rey
de los vándalos, y autorizó a Alarico y su pueblo para adueñárselas,
si podían, como si siempre les hubieran pertenecido. Los godos
consintieron en este arreglo, y se pusieron en marcha hacia los
territorios que les habían sido concedidos. Pero cuando ellos se
hubieron retirado de Italia, donde no habían cometido daño alguno,
el patricio Estilicón, suegro del emperador Honorio (ya que este
príncipe desposó, una después de la otra, a sus dos hijas, María y
Termantia, que Dios llevó de este mundo castas y vírgenes),
Estilicón, digo, avanzó pérfidamente hasta Pollentia, ciudad situada
en los Alpes; y como los godos no desconfiaban de nada, cayó sobre
ellos, estallando una guerra que habría de llevar a la ruina de
Italia y a su propia deshonra. Este ataque imprevisto primero sembró
el pánico entre los godos; pero bien pronto, retomando el coraje y
animándose los unos a los otros, según su costumbre, pusieron en
fuga a casi todo el ejército de Estilicón, lo persiguieron y lo
aniquilaron: en el furor que los poseía, abandonaron su ruta y,
volviendo sobre sus pasos, entraron en Liguria. Después de haber
hecho un rico botín, asolaron también la provincia de Emilia; y,
recorriendo la vía Flaminia entre el Piceno y la Toscana, devastaron
todo lo que se encontraba a su paso, de un lado y de otro, hasta
Roma. Entraron, en fin, a esta ciudad, y Alarico dejó pillarla; pero
la defendió de ponerle fuego, como es habitual entre los paganos,
así como de hacer daño alguno a aquellos que se encontrasen
refugiados en las iglesias de los santos. Los godos, dejando Roma,
llegaron a Bruttium, pasando por la Campania y la Lucania, donde
cometieron igualmente destrozos. Después de estar detenidos un
tiempo, resolvieron pasar a Sicilia, y, desde allá, al Africa…
pero, algunos proyectos que realiza el hombre no se realizan sin la
voluntad de Dios: en el tormentoso estrecho muchos de sus veleros se
hundieron, y otros, en gran número, se dispersaron; y mientras que,
obligado a retroceder, Alarico deliberaba acerca de qué iba a hacer,
la muerte lo sorprendió de golpe, y se lo llevó de este mundo. Los
godos, llorando a su amado jefe, desviaron de su lecho al río
Barentius, cerca de Cosentia; ya que este río corre al pie de una
montaña y baña a esta ciudad con sus aguas bienhechoras. Al medio de
su lecho hicieron excavar, a una tropa de cautivos, un lugar para
inhumarlo, y al fondo de esta fosa, enterraron a Alarico con una
gran cantidad de objetos preciosos. Después, llevaron de nuevo las
aguas a su lecho primitivo; y para que el lugar donde estaba su
cuerpo no pudiera ser jamás conocido por nadie, mataron a todos los
sepultureros.

Los Vikingos: Primera Etapa y su Periodización

Posted in Historia, Vikingo with tags , on agosto 16, 2008 by Vinterkald

Drakkar

El término vikingr es un sustantivo masculino con el que se designa
a quien toma parte en una expedición viking. Adam de Brema (1er
tercio del siglo XI) escribió: «Ipsi vero pyratae, quos illi
wikingos apellant, nostri ascomanos». Adam da, a la vez, testimonio
del nombre con que se autodesignaban aquellas gentes que, a finales
del siglo VIII, aparecían ante las costas de unos pueblos capaces de
escribir su historia, y el juicio peyorativo con que les veían sus
víctimas. Se sabe que tales «piratas» son normannii, que, si bien
significa propiamente «normandos», «noruegos», se generalizaba
en «hombres del norte» por parte de unos cronistas que no
distinguían con demasiada claridad las tres nacionalidades de sus
asaltantes. Verdad es que la comunidad de lengua, apenas
diferenciada por rasgos dialectales aún, y su propensión a la mezcla
tampoco facilitaron la labor de los cronistas. Hoy resulta mucho más
clara la diferenciación de zonas de influencia, tipos de acción y
nacionalidad de origen y modo de vida de los jefes vikingos y sus
hombres.
Los vikingos aparecieron como un fenómeno nuevo y esencialmente
guerrero; en realidad, no eran ni lo uno ni lo otro. Tanto por las
vías fluviales rusas en el siglo V, como por las marítimas
occidentales en el siglo V, a los vikingos les habían precedido unos
hérulos de idéntico origen y método. Tanto en Inglaterra como en
Normandía, hacia el 500 los sajones habían precedido a los
escandinavos. Hacia el 520, ya se produce el primer ataque pirático
frustrado de un rey danés —Hugleikr— contra el reino franco; en el
574, una partida de daneses, sajones y jutos es rechazada en Frisia.
Con todo, es a finales del siglo VIII cuando la fuerza, frecuencia e
impacto de las campañas justifica el nombre de «era vikinga» para
los siglos IX-XI. Inglaterra es atacada por los noruegos entre el
786 y el 796. Los vikingos abordan Irlanda en el 796; la Galia en el
799. En el 800, los daneses se enfrentan militarmente a los francos
que acaban de someter Sajonia, junto a sus fronteras; a partir del
810, los combates terrestres se tornan razias marítimas. En el 816,
los suecos han acabado la exploración de las vías fluviales rusas,
surgen ante las murallas de Bizancio y son conocidos en todo el este
como «varegos», término quizás equivalente. (C. Boyer) al occidental
vikingr, pese a no predominar el aspecto de función guerrera sino la
mercantil en la rama oriental de la expansión escandinava.

Viking

A finales del siglo VIII en Occidente ha comenzado la primera fase
de la primera «era vikinga», una fase caracterizada por el puro
pillaje y devastación, las expediciones preferentemente «privadas» y
el deseo de la ganancia inmediata, que en el país de origen sólo
repercuten por la riqueza ostentatoria y la fama de algunos
individuos en el seno de unas sociedades patriarcales agrarias o
ganaderas. En los países nórdicos, la tierra se tiene por herencia;
la fama, la riqueza y el influjo y ascenso social se alcanzan en
tierras lejanas. Sólo un poco más tarde se establecerán colonias
agrarias y ganaderas (como Islandia, fundada el 860, o Groenlandia,
en el 981) o colonias estables mercantiles en Occidente (por
ejemplo, en Irlanda, 795 ó 841, o el Danelaw inglés).
En Frisia da comienzo una segunda fase hacia el 810. Expediciones
menos «privadas», más numerosas y organizadas, al chocar con
formaciones estatales más eficaces, venden su retirada a cambio de
un rescate, el Danegeld, «tributo de los daneses».
El valle del Sena sufrió la fase primera desde el 810; vive la
segunda a partir del 845, después de ser asaltada por primera vez
una ciudad el 841. Alcanza la tercera fase con el tratado de Saint-
Clair-sur-Epte el 911. Por él se otorga al vikingo noruego Rollón
(noruego Hrolfr, cristiano Robert) el dominio ducal de lo que sería
la Normandia del norte, en calidad de feudatario del rey francés
Carlos el Simple y con la obligación de defender la desembocadura
del Sena e impedir ulteriores penetraciones vikingas en el río. Con
Rollón, el bajo Sena, robado en primera fase, agostado y despoblado
por la segunda, entra en la tercera: asentamiento de nueva población
y explotación directa de las tierras y los hombres. Pese a ello, el
último gran Danegeld franco es del 926.
Si la segunda fase vikinga ya representa la entrada en circulación
de tesoros acumulados ociosos, la tercera aporta muy positivamente
una reorganización que, si no es novedosa, sí es renovadora y
vigorosa para amplios territorios. La segunda y la tercera fases
vikingas pueden considerarse beneficiosas para el país visitado,
para sus vecinos y para las tierras ancestrales de los temerarios
navegantes, a los que no siempre sonríe la fortuna en estos estadios.
Con el tratado del 911 se acaba el período trágico que había vivido
París. Fue incendiado por los vikingrs el 857, asediado otras veces
hasta culminar en los años 885-886 con el sitio que canta Abbón.
Pero con el ducado «normando» de Ruán no sólo se asegura la paz de
París; además nace un Estado duradero, de mayor éxito que el
esperado por los reyes francos. Siete fueron los Estados de
fundación vikinga en la zona danesa de influencia: Rüstringen (826 a
852), el territorio de Walcheren-Dorestad (841 a 885), Ruán (911 a
1204) y Nantes (927 a 937), en el continente y por concesión pactada
con la monarquía del país; York (876 a 954), «Cinco Burgos» (877 a
942) y Estanglia (877 a 917) en Inglaterra, regularizados por los
monarcas autónomos después de la fundación. Normandia, con capital
en Ruán, será el único que perdure, con auténtica soberanía y vigor,
durante siglos.